¿Puede la inflación española tocar el 5% este mismo mes? La pregunta ya no suena exagerada. La Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas) publicó este martes sus previsiones revisadas y la respuesta es clara: es probable. El Instituto Nacional de Estadística (INE) confirmó que el Índice de Precios de Consumo (IPC) cerró agosto en el 4,3% interanual, el nivel más alto desde febrero de 2023. Y septiembre, según Funcas, apunta todavía más alto.
No se trata de un escenario catastrofista. Funcas parte del supuesto de que el conflicto en Irán no se agravará y de que el precio del petróleo se moderará en los próximos meses. Aun así, con el crudo en torno a los 80 dólares y las rebajas fiscales sobre hidrocarburos activas, el organismo calcula que la inflación rozará el 4,9% en septiembre y se mantendrá por encima del 4% durante el resto del año.
El punto de partida: el IPC se disparó al 4,3% en agosto
El dato de agosto confirmado por el INE ya supuso una sacudida. La tasa interanual subió siete décimas respecto a julio hasta el 4,3%, acumulando dos meses consecutivos de ascensos y superando el 4% por primera vez desde abril de 2023. En términos mensuales, los precios avanzaron un 0,7%, la subida más pronunciada en un mes de agosto desde 1992.
El motor del repunte está en la energía. Los carburantes y combustibles para vehículos personales se encarecieron un 21,3% en términos interanuales y un 10% solo en agosto, empujando al grupo de transporte hasta una tasa anual del 9,5%, su máximo en cuatro años. La inflación subyacente, por el contrario, bajó una décima hasta el 2,9%, lo que indica que las presiones de fondo son más contenidas.
Dato clave: El IPC armonizado (IPCA) de agosto escaló al 4,6% interanual, cuatro décimas por encima de lo esperado en julio. España acumula una inflación del 19,3% desde febrero de 2022, ligeramente por debajo de la media de la eurozona (19,6%).
El Gobierno ha respondido ampliando las rebajas fiscales sobre los hidrocarburos: desde el 1 de septiembre, la rebaja del gasóleo se elevó a 20 céntimos por litro, mientras que la de la gasolina se mantiene en 5 céntimos. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, insistió en que el paquete del Plan de Respuesta sigue activo.
Septiembre apunta más alto — y el petróleo manda
Funcas no es la única voz que alerta de un nuevo repunte. En la misma línea, Miguel Cardoso, economista jefe para España de BBVA Research, prevé que la inflación se acelere hasta el 4,8% en septiembre, impulsada principalmente por el componente energético. Según sus cálculos, el precio del crudo en las primeras sesiones de septiembre acumula un encarecimiento del 47,7% respecto al mismo periodo del año anterior, frente al 24,2% de agosto.
Esa diferencia importa. El contraste de precios con septiembre de 2025 amplía el efecto base y arrastra el dato general hacia arriba. Si el petróleo se mantiene en niveles elevados, la inflación podría incluso acercarse al umbral del 5% con mayor facilidad. En un escenario alternativo en el que el crudo se estabilice en torno a los 107 dólares, Funcas eleva la media anual al 3,8% en 2026 y al 3,6% en 2027.
Para los meses de octubre y noviembre, la inflación seguirá siendo determinante por un motivo práctico: son las cifras que la Seguridad Social utiliza para calcular la revalorización de las pensiones del año siguiente. Partiendo de las previsiones actuales, los analistas de Fedea estiman que las pensiones subirán alrededor de un 3,4% en 2027, lo que supondrá un coste adicional de unos 8.050 millones de euros para las cuentas públicas.
¿Qué pueden hacer las familias?
El escenario más favorable para los hogares es aquel en el que el precio del petróleo desciende hasta los 75 dólares antes de que termine 2026. En ese caso, Funcas calcula que la media anual quedaría en el 3,5%, con una inflación que en 2027 caería hasta el 2,1%. Un respiro, aunque no inmediato.
Mientras los precios energéticos no cedan, los economistas coinciden en que proteger el ahorro es más urgente que nunca. Mantener el dinero en cuentas corrientes sin retribución supone, con una inflación del 4,3%, perder poder adquisitivo a un ritmo sostenido. Las alternativas — cuentas remuneradas, letras del Tesoro, fondos monetarios — no están exentas de riesgo ni de condiciones, pero al menos ofrecen una compensación parcial.
“La inflación acumulada en España entre febrero de 2022 y agosto de 2026 se sitúa en el 19,3%, manteniéndose ligeramente por debajo de la media de la eurozona.” — Ministerio de Economía
La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos no elaborados, sigue en el 2,9% y marca 1,4 puntos menos que el índice general. Esa diferencia confirma que el problema principal no es una espiral de precios generalizada, sino la factura energética. La evolución del petróleo en las próximas semanas decidirá si España cruza o no el umbral del 5% este septiembre. Si lo cruza, las familias españolas habrán encajado uno de los meses de inflación más duros en casi cuatro años.
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