Con el Euríbor por encima del 3% y las hipotecas fijas ganando adeptos a toda velocidad, podría parecer que poco espacio queda para una tercera vía. Pero las hipotecas mixtas están recuperando terreno. Según datos de Idealista, ya representan el 15% de las hipotecas intermediadas por la plataforma, su nivel más alto en los últimos diez meses. La razón es sencilla: ofrecen tipos fijos iniciales muy bajos y dejan abierta la posibilidad de beneficiarse de una eventual bajada del Euríbor a partir del tercer o quinto año.
La estructura de una hipoteca mixta combina un primer tramo a tipo fijo —que protege al titular durante los años más volátiles— con un segundo tramo ligado al Euríbor. Si los tipos bajan antes de que termine el período fijo, el titular habrá pagado menos que con una hipoteca fija convencional. Si no bajan, habrá gozado de certidumbre en los años más caros.
Sabadell lidera con el tipo fijo más bajo del mercado
El experto en hipotecas Miquel Riera, de HelpMyCash, ha seleccionado las tres opciones más destacadas de hipotecas mixtas en septiembre de 2026. La primera posición corresponde a la Hipoteca Mixta de Banco Sabadell, con un tipo fijo desde el 1,80% TIN durante los tres primeros años. Tras ese período, el diferencial pasa a ser de euríbor más 0,70%, con una TAE de partida del 3,72%.
Para acceder a esas condiciones, el cliente debe domiciliar sus ingresos y contratar seguros de hogar, vida y protección de pagos con la entidad. La financiación máxima alcanza el 80% para vivienda habitual y el 70% para segunda residencia, con un plazo máximo de 30 años. Aplica una comisión por amortización anticipada del 2% durante el tramo fijo.
Pibank: cuatro años de tipo fijo y sin productos vinculados
La segunda opción es la Hipoteca Pibank Mixta, con un tipo fijo del 1,99% TIN durante los primeros cuatro años, seguido de un diferencial de euríbor más 0,68%. La TAE parte del 3,40%.
Su principal ventaja frente a la oferta de Sabadell es que no exige contratar productos adicionales para acceder a esas condiciones. Pibank financia hasta el 90% del precio de compra de vivienda habitual —sin superar el 80% del valor de tasación—, con un plazo máximo de 35 años. No aplica comisión de apertura ni de amortización anticipada.
A tener en cuenta: Las hipotecas mixtas sin vinculación permiten contratar seguros con otras aseguradoras, lo que puede suponer un ahorro relevante en el coste total del préstamo.
ING amplía el período fijo hasta cinco años
La tercera opción seleccionada es la Hipoteca Naranja Mixta de ING, con un tipo fijo del 3,45% TIN durante cinco años —el período más largo de las tres— y un diferencial posterior de euríbor más 1,04%, con una TAE del 4,49%.
ING exige domiciliar la nómina y contratar los seguros de hogar y vida con la entidad. Financia hasta el 80% de la compra de vivienda habitual, con un plazo de hasta 40 años, el más amplio de las tres hipotecas. No aplica comisión de apertura, pero sí una compensación del 2% por amortización total durante el tramo fijo.
¿Para quién tiene sentido una hipoteca mixta en septiembre de 2026?
Las hipotecas mixtas tienen sentido para un perfil específico: el comprador que quiere protección durante los primeros años pero confía en que los tipos del Banco Central Europeo bajarán antes de que expire el tramo fijo. Con el Euríbor provisional de septiembre por encima del 3,2% y las previsiones apuntando a una moderación a partir de mediados de 2027, los plazos de tres o cuatro años son los más atractivos de esta selección.
El tipo fijo inicial de Sabadell (1,80% en tres años) es el más bajo del mercado, pero implica vinculación. Pibank ofrece cuatro años sin condicionantes, ventaja clara para quienes prioricen la libertad de contratar sus propios seguros. ING extiende el horizonte de estabilidad a cinco años, aunque su TAE es la más alta de las tres opciones analizadas.
En cualquier caso, antes de firmar una hipoteca mixta conviene simular la cuota en el tramo variable asumiendo varios escenarios del Euríbor. Si los tipos no bajan tanto como se espera, el riesgo recae sobre el titular a partir del año en que termina el tramo fijo.

