Pedir financiación de 1.200 euros para unos electrodomésticos, un viaje imprevisto o una pequeña reforma tendrá, desde el 2 de enero de 2027, una implicación nueva: ese importe ya aparecerá en la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE), la base de datos que las entidades financieras consultan antes de conceder crédito.
La Orden Ministerial ECM/531/2026, publicada en el BOE el pasado 29 de mayo, establece la reducción del umbral de declaración a la CIRBE de los actuales 3.000 euros a 1.000 euros. El cambio entra en vigor en enero de 2027 y afecta a particulares que tengan préstamos personales, hipotecas, tarjetas de crédito u otros productos de financiación por encima de ese tope.
Qué es la CIRBE y por qué la consultan los bancos
La CIRBE es el registro oficial de deudas de España. El Banco de España la gestiona y recoge mensualmente los datos declarados por todas las entidades financieras: bancos, cajas, cooperativas de crédito, fondos de titulización y establecimientos financieros de crédito.
Cuando un banco recibe una solicitud de financiación, consulta la CIRBE para conocer cuánto debe ese cliente con otras entidades. No es el único criterio de solvencia, pero sí uno de los principales. Cuanto más completa sea esa información, más precisa es la evaluación del riesgo por parte del prestamista.
Hasta ahora, solo aparecían en los informes CIRBE que las entidades reciben los clientes con un riesgo acumulado de 3.000 euros o más en una misma entidad. Con el nuevo umbral, ese límite cae a 1.000 euros. Deudas de pequeña cuantía que hasta ahora quedaban fuera del radar del supervisor pasarán a ser visibles.
Del umbral de 3.000€ al de 1.000€: qué cambia exactamente
El impacto práctico es significativo. Una persona que tenga contratado un préstamo rápido de 1.500 euros o use habitualmente una tarjeta de crédito con ese saldo pasará a ser visible en los informes CIRBE. Antes del cambio, ese perfil quedaba fuera del sistema; desde enero de 2027, no.
El calendario de transición es progresivo. Durante todo 2026, el umbral de 3.000 euros se mantiene vigente. Solo a partir del 2 de enero de 2027 entra en vigor el nuevo límite de 1.000 euros. Las entidades tienen margen de adaptación para ajustar sus sistemas de declaración.
Para la persona que acumule varios microcréditos en distintas entidades —cada uno por debajo de los 3.000 euros—, el efecto será especialmente notable. Antes, ninguno de esos préstamos aparecía en el informe CIRBE que recibía el siguiente banco al que acudía a pedir financiación. Desde 2027, sí lo hará.
Aparecer en la CIRBE no es estar en una lista de morosos
Uno de los malentendidos más comunes sobre la CIRBE es confundirla con registros de morosos como ASNEF o RAI. No son lo mismo.
La CIRBE no recoge impagos ni calificaciones negativas. Recoge riesgos: el importe de los préstamos, créditos e hipotecas que una persona tiene contratados, independientemente de si los está pagando con normalidad. Figurar en la CIRBE simplemente significa que tienes deuda registrada con alguna entidad financiera.
Importante: Estar en la CIRBE no implica estar en una lista de morosos ni supone la denegación automática de ningún crédito. Cada entidad estudia la solvencia del solicitante de forma independiente según sus propios criterios.
Lo que el cambio de umbral sí puede modificar es el nivel de detalle que tiene el próximo banco al que acudes. Con un umbral más bajo, ese banco verá más préstamos pequeños que antes no aparecían. Y cada entidad decidirá cómo interpretar esa información al evaluar tu solvencia.
El impacto en los microcréditos y la financiación al consumo
El sector de los préstamos rápidos y los créditos al consumo de pequeño importe es el que puede notar de forma más directa este cambio regulatorio. Los clientes que recurren a financiación de pequeño importe —a menudo para cubrir gastos imprevistos o complementar ingresos en momentos puntuales— son precisamente los que hasta ahora quedaban fuera del umbral de 3.000 euros.
Con el nuevo sistema, las entidades que concedan un préstamo de 1.000 euros o más tendrán que declararlo a la CIRBE. Los bancos y financieras que consulten esa base de datos antes de conceder nueva financiación dispondrán de una imagen más completa del endeudamiento total del solicitante.
El Banco de España lleva años ampliando la cobertura de la CIRBE. La reforma de 2022 ya redujo el umbral de declaración de 9.000 a 3.000 euros. Ahora, cuatro años después, ese tope baja de nuevo a 1.000 euros, completando un ciclo de mayor transparencia en el mercado crediticio español que afecta especialmente a quien usa la financiación de pequeño importe de forma recurrente.

