El crédito al consumo en España lleva nueve meses seguidos creciendo por encima del 12% interanual. En julio de 2026, el saldo de financiación concedida a los hogares para consumo alcanzó los 121.650 millones de euros, un 12,6% más que un año antes, según los datos del Banco de España publicados en septiembre. La paradoja es notable: en el mismo periodo en que el BCE ha vuelto a subir los tipos, los españoles piden más crédito al consumo y no menos. ¿Por qué? Y, sobre todo, ¿a qué precio?
Nueve meses seguidos de crecimiento a dos dígitos
El crédito al consumo viene creciendo por encima del 12% desde noviembre de 2025, batiendo el récord de expansión anterior de agosto de 2019. En julio registró un aumento interanual del 12,6%, ligeramente por debajo del 12,8% de junio y del 13,3% de abril —el pico del ciclo—, pero en cualquier caso muy por encima del 5,2% al que creció el crédito a los hogares en general y del 4,3% destinado a compra de vivienda.
Los bancos españoles no anticipan un freno a corto plazo. En sus últimas conferencias con analistas, BBVA, CaixaBank, Sabadell y Bankinter mantienen su previsión de crecimiento de un dígito medio en crédito total para el conjunto del ejercicio, con el consumo tirando claramente del agregado.
Los bancos suben el precio: del 9,88% al 10,06% en un año
El estudio de ASUFIN sobre el crédito al consumo publicado esta semana revela que el coste no es ajeno a la subida de tipos. El precio medio de los préstamos a corto plazo —menos de cinco años— ha pasado del 9,88% TAE en 2025 al 10,06% en 2026. A largo plazo la evolución es similar: del 9,86% al 10,05%.
Estos niveles siguen por debajo de los máximos de 2023, cuando los tipos de interés oficiales se encontraban en su punto más alto del ciclo anterior. Pero la tendencia es clara: a medida que el BCE aprieta las condiciones monetarias, el crédito al consumo se encarece para el usuario final.
Coste del crédito al consumo en España (2026):
· Bancos — corto plazo: 9,16% TAE (uno de los más bajos)
· Bancos — largo plazo: 9,25% TAE
· Entidades financieras de crédito — corto plazo: 13,71% TAE
· Entidades financieras de crédito — largo plazo: 13,68% TAE
Las entidades financieras de crédito: hasta el 13,71% TAE
La brecha entre los grandes bancos y las entidades financieras de crédito (EFC) es el dato más llamativo del informe de ASUFIN. Mientras que la banca tradicional ofrece créditos al consumo con una TAE media del 9,16% a corto plazo, las EFC —que incluyen plataformas digitales de financiación y entidades especializadas en préstamos rápidos— alcanzan el 13,71% TAE en las mismas condiciones.
La excepción es la financiación de vehículos: aquí las EFC son más competitivas, con una TAE del 9,29% a corto plazo y el 9,07% a largo, posiblemente porque se trata de un producto con garantía y plazos más predecibles.
Para el consumidor, la diferencia entre pedir un préstamo rápido online a través de una EFC versus acudir al banco puede suponer varios miles de euros de coste adicional en un préstamo de 5.000 euros a tres años. Comparar la TAE —no solo el importe del anuncio— es el paso imprescindible antes de firmar cualquier contrato de crédito al consumo.
La regulación que llega antes de fin de año
El Gobierno aprobó en enero de 2026 un anteproyecto de ley de crédito al consumo que, cuando entre en vigor, impondría un tipo de interés mensual máximo del 4% y una comisión máxima del 5% para los microcréditos y productos de corta duración. Mientras el texto completa su tramitación parlamentaria, lo que sí está vigente desde enero es un límite transitorio del 22% TAE para las nuevas operaciones de crédito al consumo.
La Directiva europea UE 2023/2225 fija el 20 de noviembre de 2026 como fecha límite para que los Estados miembros la transpongan. Eso significa que antes de fin de año el marco regulatorio del crédito al consumo cambiará en España, con mayor supervisión para plataformas digitales y fintech, y nuevas obligaciones de información para el consumidor.
Para quienes estén valorando pedir financiación este otoño, la ventana de regulación transitoria actual puede hacer que el crédito sea ligeramente más caro que en enero pasado —pero también más transparente, con el tope del 22% TAE como referencia de comparación.

