Dos cancelaciones de spin-offs en menos de doce meses. Ese es el balance de Krafton en 2026, y el último en caer es PUBG: Black Budget. El publisher surcoreano ha confirmado el fin del desarrollo del shooter de extracción que anunció apenas el pasado noviembre, sin que nunca llegara a publicarse una fecha de lanzamiento definitiva.
La noticia llegó a través de un comunicado publicado directamente en la página de Steam del juego. Sin rodeos: desarrollo terminado, comunidad agradecida y lecciones prometidas para el futuro.
Qué era PUBG: Black Budget
Revelado en noviembre de 2025, PUBG: Black Budget planteaba una propuesta ambiciosa para la franquicia. Desarrollado por PUBG Studios, mezclaba los elementos propios de los shooters de extracción —recoger recursos, eliminar rivales, sobrevivir— con mecánicas de battle royale en una isla atrapada en un bucle temporal. Fenómenos meteorológicos anómalos prometían que cada partida fuera diferente.
El título era un PvEvP en primera persona, una apuesta clara de Krafton por expandir la marca PUBG más allá del juego que le dio fama mundial. En total pasó por dos pruebas alfa cerradas: la primera entre el 12 y el 21 de diciembre de 2025, y la segunda entre el 26 y el 29 de junio de 2026. En ningún momento se fijó una fecha de lanzamiento comercial.
El proyecto llevaba en desarrollo desde al menos 2022, cuando apareció mencionado por primera vez en los informes financieros de Krafton del tercer trimestre de ese año. Cuatro años de trabajo para acabar archivado antes de ver un solo euro de ventas.
Por qué Krafton cancela el proyecto
El comunicado de PUBG Studios no deja lugar a la ambigüedad: “Tras revisar el estado de desarrollo del proyecto y su dirección futura, llegamos a la conclusión de que el rumbo actual no nos permitiría ofrecer una experiencia que los jugadores pudieran disfrutar a largo plazo. Por ello, hemos tomado la difícil decisión de finalizar el desarrollo de PUBG: Black Budget.”
Los problemas ya habían asomado en la primera alfa. Los participantes señalaron fallos en la percepción del combate, falta de claridad situacional y fatiga en las partidas repetidas, además de crashes y problemas técnicos. La segunda prueba, celebrada en junio, tampoco resolvió estas cuestiones de forma convincente.
“PUBG Studios aprovechará lo aprendido en el desarrollo y las pruebas en futuros proyectos, continuando con nuestra labor de escuchar a los jugadores mientras exploramos nuevas experiencias de juego.”
Dos spin-offs cancelados: el problema de PUBG fuera del battle royale
Black Budget no es la primera baja de la franquicia en 2026. En marzo, Krafton clausuró PUBG: Blindspot, el shooter táctico 5v5 de vista cenital que tomaba prestado el planteamiento de Rainbow Six Siege. Blindspot apenas aguantó dos meses en acceso anticipado antes de que Krafton reconociera que ya no podía ofrecer de forma sostenible el nivel de experiencia prometido.
Dato clave: PUBG: Black Budget estuvo en desarrollo desde al menos el tercer trimestre de 2022. Con su cancelación, Krafton acumula dos spin-offs archivados en menos de un año.
Ahora, con Black Budget archivado, la compañía suma dos intentos fallidos de diversificación en doce meses. El patrón es el mismo en ambos casos: feedback negativo en las pruebas, incapacidad para resolver los problemas detectados y decisión rápida de cortar antes de quemar más recursos en un lanzamiento destinado al fracaso.
Para una franquicia que depende casi en exclusiva de su battle royale original, la incapacidad de cuajar un segundo proyecto de éxito empieza a ser una señal de alarma. Krafton tiene musculatura financiera —PUBG: Battlegrounds sigue generando ingresos sólidos— pero la estrategia de expansión no arranca.
El siguiente paso: PUBG: Ded.Net
Krafton no se detiene. En la Gamescom de agosto ya presentó su próximo spin-off: PUBG: Ded.Net, desarrollado por el estudio de Madison (Wisconsin). Radicalmente distinto a sus predecesores, Ded.Net apuesta por una estética ochentera y elementos roguelite —una mezcla inusual que lo aleja por completo del shooter de extracción que era Black Budget.
La compañía no ha aclarado qué pasará con el equipo de PUBG Studios que trabajaba en Black Budget, más allá de la promesa genérica de aplicar lo aprendido en futuros proyectos. Es el tipo de comunicado corporativo que suena a cierre sin decirlo expresamente.
El mensaje implícito es claro: la diversificación de PUBG sigue siendo un objetivo estratégico para Krafton. Pero después de Blindspot y Black Budget, la presión sobre Ded.Net es enorme. Si este también fracasa, la marca habrá quemado tres oportunidades seguidas de establecerse en un género distinto al que la hizo famosa.

