Resonance: A Plague Tale Legacy ya está disponible. El tercer capítulo de la saga de Asobo Studio y Focus Entertainment llega hoy, 27 de agosto, a PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC, y forma parte del catálogo de Xbox Game Pass desde el primer día. Es una precuela de la historia original: nueva protagonista, nuevo escenario mediterráneo y un sistema de combate más agresivo y directo que cualquier entrega anterior de la franquicia.
Sophia toma el relevo con una historia diferente
Los veteranos de la saga reconocerán el ADN de Asobo de inmediato, pero Resonance apuesta por un punto de partida distinto. La protagonista no es Amicia, sino Sophia, una ladrona y aventurera que creció entre bandidos y cuya historia comienza con una traición dentro de su propio grupo. Junto a su compañera Leni, Sophia zarpa hacia una isla minoica en el Mediterráneo donde su padre murió en circunstancias sin aclarar, perseguida por el lugarteniente que ha tomado el control de la banda tras la muerte del patriarca. Hay un misterioso antagonista conocido como Víbora, hay secretos enterrados en ruinas milenarias, hay luz mediterránea y, como siempre en esta saga, hay mucho dolor por llegar.
La ambientación es uno de los cambios más llamativos respecto a las entregas anteriores, que transcurrían en la Francia devastada del siglo XIV. Los escenarios de Resonance son más abiertos, más luminosos en apariencia, aunque la oscuridad narrativa que define a la franquicia sigue completamente presente en el tono del guion.
Combate con espada, parries y un ritmo más frontal
El cambio más sustancial en el plano jugable es el combate cuerpo a cuerpo con espada. Sophia es una luchadora más ágil y directa que Amicia, con un estilo que recuerda en algunos momentos a Ghost of Tsushima o a Hellblade, con una mecánica de parada vinculada al bumper izquierdo y un medidor de equilibrio para los enemigos. Los análisis publicados apuntan a que dominar la parada no resulta imprescindible: también es posible distribuir los Resonance Points —objetos recolectables durante la aventura— en ramas del árbol de habilidades orientadas al esquive y al contraataque.
“Tres juegos después, A Plague Tale aún no ha encontrado su ritmo definitivo — y eso, de algún modo, resulta alentador.” — Eurogamer
El sigilo sigue presente, pero ocupa un papel claramente secundario frente a las entregas anteriores. La apuesta de Asobo por un combate más frontal define el tono de Resonance desde los primeros compases, aunque la segunda mitad del juego genera más controversia entre los análisis publicados hasta ahora.
Vale la pena recordar que Resonance: A Plague Tale Legacy no llega de manera aislada. La saga ha crecido en visibilidad de forma notable desde que la adaptación televisiva de la primera entrega circuló por diversas plataformas, y la llegada de esta tercera entrega al catálogo de Xbox Game Pass el mismo día de su lanzamiento amplifica significativamente su alcance potencial. Para los suscriptores del servicio, es una oportunidad gratuita de explorar una franquicia que, con todos sus altibajos, sigue siendo una de las más originales del panorama de las aventuras de acción en consola.
Puntos fuertes, puntos débiles y el factor Game Pass
Los análisis coinciden en elogiar la primera mitad del juego: el ritmo es ágil, los personajes se presentan con habilidad y el mundo mediterráneo ofrece suficiente variedad visual para sostener la exploración. Los puzzles han adoptado un enfoque menos interactivo que en Requiem: en algunos casos el juego directamente los resuelve si el jugador espera lo suficiente, lo que puede resultar frustrante para quienes buscan un desafío intelectual más definido.
La segunda mitad genera más debate. Eurogamer señala que el juego entra en una espiral de oscuridad narrativa que, siendo coherente con el tono de la saga, puede resultar agotadora. Es un territorio familiar para los veteranos de A Plague Tale: la franquicia nunca ha evitado la tragedia como motor narrativo, y Resonance: A Plague Tale Legacy no va a ser la excepción.
Asobo sigue siendo un estudio que trabaja con más ambición que presupuesto, y ese desequilibrio se percibe en determinados momentos de la producción técnica. Pero también genera decisiones de diseño que difícilmente aparecerían en producciones de mayor escala, y ahí reside buena parte del atractivo y la personalidad de esta saga. Si tienes Xbox Game Pass, no hay razón para no probarlo hoy mismo. Si estás en PS5 o PC, el historial de la franquicia garantiza que Resonance: A Plague Tale Legacy merece al menos un primer capítulo de atención.

