La inflación de agosto se disparó al 4,3% en España —la más alta en más de tres años— y con ella llegó la cuesta de septiembre más cara desde 2022. Un de cada tres consumidores recurre a alguna forma de financiación para afrontar los gastos de la vuelta al cole, el pago de las vacaciones y el inicio del curso escolar, según la Asociación de Usuarios Financieros ASUFIN. El material escolar cuesta en torno a 500 euros por hijo, y el coste total del curso completo puede acercarse a los 2.500 euros. Cuando el presupuesto no llega, la solución más rápida suele ser también la más cara.
El ciclo de deuda que empieza en septiembre
La mecánica es conocida: llega la factura del verano, se acumulan los gastos del inicio de curso, y el dinero en cuenta no alcanza. La tarjeta de crédito es el primer recurso, porque no requiere aprobación previa. Pero cuando tampoco es suficiente, el mercado ofrece microcréditos rápidos online que prometen dinero en cuenta en quince minutos sin papeleos ni nómina obligatoria.
El problema es que esa velocidad tiene un precio muy alto. Y cuando no se devuelve en el plazo acordado —que puede ser tan corto como siete días—, los cargos por demora comienzan a acumularse. Una deuda de 300 euros puede convertirse en 450 en tres semanas si hay un retraso. “Evita pedir un préstamo nuevo para pagar otro anterior, ya que esto crea una espiral imposible de frenar”, advierte ASUFIN en sus guías de consumidores.
¿Cuánto cuesta realmente un microcrédito?
La publicidad de los microcréditos suele destacar el primer préstamo sin intereses para nuevos clientes. Lo que no aparece tan visible es la Tasa Anual Equivalente (TAE) a partir del segundo crédito, que puede oscilar entre el 636% y el 3.800% según la entidad y el plazo. En términos concretos: pedir 300 euros a 30 días puede suponer devolver entre 315 y 330 euros —un coste en euros que parece razonable— pero anualizado equivale a miles de puntos porcentuales.
La Ley 16/2011 de contratos de crédito al consumo obliga a los prestamistas a informar del coste real antes de que el interesado firme nada. La TAE tiene que aparecer con claridad desde el primer momento. El Banco de España dispone de un comparador oficial de préstamos al consumo en bde.es que permite cotejar ofertas antes de comprometerse.
“La financiación no debería convertirse en la primera opción para un gasto que se repite todos los años. Si es necesario recurrir a ella, analiza previamente el coste real: intereses, comisiones y plazo de devolución.” — Banco Mediolanum
La trampa de las tarjetas revolving
Las tarjetas revolving son el segundo vector de endeudamiento más habitual en septiembre. A diferencia de las tarjetas de crédito convencionales, el saldo no se salda a fin de mes sino que se renueva automáticamente en cuotas mensuales que pueden ser muy bajas —lo que hace que la deuda se prolongue durante meses o años. Los intereses suelen situarse entre el 18% y el 23% TAE.
Entidades como Revolut, BBVA, Cetelem y Carrefour Pass ofrecen este producto vinculado a la vuelta al cole y a las compras de temporada. El simulador del Banco de España permite calcular cuánto se acaba pagando en total y cuándo se termina de saldar la deuda según la cuota elegida. El resultado suele ser sorprendente para quienes optaron por la cuota mínima.
Lo que los expertos recomiendan antes de firmar
Desde ASUFIN insisten en que la planificación financiera tiene que empezar antes de septiembre, no en la última semana. El método más sencillo es elaborar un presupuesto con todos los gastos previstos —material escolar, actividades, seguros, cuotas— y separarlos de los ingresos disponibles antes de gastar en ocio.
Si aun así la liquidez no alcanza, los expertos recomiendan escalonar las compras a lo largo del mes en lugar de concentrarlas en la primera semana. Cancelar suscripciones que no se usen, revisar facturas domésticas y aplazar las compras no urgentes son medidas que evitan recurrir al crédito para gastos corrientes.
Cuando la financiación es inevitable, las alternativas menos costosas son el anticipo de nómina que ofrecen algunos bancos (sin intereses, con comisión fija) o el préstamo personal bancario, cuyos tipos medios se sitúan en torno al 9,16% TAE —muy por debajo de los microcréditos rápidos o las tarjetas revolving. La clave está en comparar la TAE antes de firmar, no el importe del anuncio.

