Con 103,4 millones de dólares recaudados en cines de Estados Unidos en apenas dos semanas, la película de Resident Evil dirigida por Zach Cregger ha conseguido lo que ninguna entrega anterior de la franquicia pudo lograr: cruzar la barrera de los cien millones en el mercado doméstico estadounidense. Un hito que reescribe cuatro décadas de historia del survival horror en la gran pantalla.
Un récord que la saga llevaba décadas esperando
La franquicia de Resident Evil en el cine ha tenido una trayectoria complicada. Las seis películas protagonizadas por Milla Jovovich y dirigidas por Paul W.S. Anderson dominaron durante años la taquilla internacional, pero ninguna de ellas logró superar los cien millones de dólares en el mercado doméstico estadounidense. El modelo de Anderson funcionaba bien en mercados asiáticos y europeos, pero el público de EE.UU. nunca se entregó del todo.
Eso cambió el 12 de septiembre de 2026, cuando el reboot de Cregger llegó a los cines con un estreno de 60 millones de dólares, el mejor debut de la saga en suelo americano. Tres semanas después, la recaudación acumulada supera los 103,4 millones, convirtiendo esta película en el primer título de la franquicia en entrar en territorio de nueve cifras a nivel doméstico.
«La película tiene un 96% en Rotten Tomatoes de crítica y un 91% de audiencia, cifras rarísimas para una adaptación de videojuego al cine.»
Cómo se construyó el récord: dos semanas de datos
El debut de 60 millones fue impresionante, pero lo que más sorprendió a los analistas fue la resistencia en el segundo fin de semana. Habitualmente, las películas de terror experimentan caídas del 60–70% en su segunda semana. La película de Cregger cayó un 61%, lo cual está dentro de la media del género, pero eso no impidió que acumulara otros 23,3 millones de dólares entre el 25 y el 27 de septiembre.
El total doméstico de 103,4 millones ya lo sitúa como el sexto mejor estreno de septiembre en sus primeros diez días, superando a Hotel Transylvania 2 (90,7 millones) y quedando muy cerca de Demon Slayer: Infinity Castle (104,7 millones). A nivel mundial, la cifra acumulada asciende a 196,4 millones de dólares, con el umbral de los 200 millones al alcance de la mano.
El factor Cregger: por qué esta película es diferente
Zach Cregger no es un nombre desconocido para los aficionados al cine de terror. Su anterior película, Weapons, terminó con una recaudación mundial de 151,5 millones de dólares, demostrando que sabe cómo hacer películas de terror que conectan con el público masivo sin perder la credibilidad del género.
Con Resident Evil, Cregger apostó por una aproximación más cercana al espíritu de los juegos originales: tensión acumulada, personajes definidos y una narrativa que no depende de la acción constante. El resultado es una película que funciona tanto para los fans de la saga como para espectadores que nunca han jugado a ningún título de uno de los géneros más ricos del gaming contemporáneo. Sony Pictures, que produjo la película con un presupuesto declarado de 75 millones de dólares, ya ha más que cuadruplicado esa inversión.
El éxito también llega en un contexto significativo: Resident Evil: Requiem, la última entrega principal de la saga de videojuegos, superó los 500 millones de dólares en ventas durante el mismo período, lo que indica que el interés de los aficionados por la IP no ha hecho más que crecer.
¿Qué viene después?
El éxito doméstico y mundial de la película de Cregger abre una pregunta obvia: ¿habrá secuela? Sony Pictures aún no ha confirmado nada oficialmente, pero los números hablan por sí solos. Con una película que ha generado casi 200 millones de dólares con un presupuesto de 75 millones y unas valoraciones de crítica y público excepcionales, la decisión comercial parece evidente.
Mientras tanto, la película de Resident Evil sigue en cartelera y continúa sumando recaudación. Con el mercado internacional todavía activo y varias regiones importantes pendientes de estreno, el total mundial podría superar los 250 millones antes de su retirada definitiva. Si eso ocurre, habrá desbancado a varios títulos de Paul W.S. Anderson en el ranking histórico de la franquicia, lo que haría de esta película no solo la más taquillera en EE.UU., sino posiblemente la segunda más rentable de la saga a nivel mundial.
Está claro que Zach Cregger ha encontrado la fórmula que los fans del survival horror llevaban años esperando en el cine.

