Un 86 en Metacritic, un 85 en OpenCritic, el 94 por ciento de los críticos recomendándolo y un IGN que le da un 10 sobre 10. Onimusha: Way of the Sword llega el 4 de septiembre de 2026 y lo hace de una manera que nadie habría pronosticado hace un año: convertido en el cuarto gran éxito consecutivo de Capcom, y en el regreso más sonado de una saga que llevaba dos décadas dormida.
Un combate que lleva la saga a otro nivel
El original de 2001 heredó la plantilla de Resident Evil — cámaras fijas, controles similares, zombis sustituidos por demonios y samurái — pero con un sistema de combate básico que los críticos siempre señalaron como su punto débil. Way of the Sword lo cambia de raíz. El nuevo Onimusha usa el motor gráfico de Resident Evil Requiem pero construye su propio lenguaje de combate: físico, táctico y centrado en el parreo.
La referencia más cercana es Sekiro: Shadows Die Twice, aunque Way of the Sword es considerablemente más accesible. El jugador controla a Miyamoto Musashi — modelado a imagen del joven Toshiro Mifune — en el Japón feudal del siglo XVI, equipado con una katana, un guantelete mágico y la capacidad de absorber almas oni para cargar su estado ardiente. Cuando la espada se enciende en llamas azules, el daño al medidor de aguante del enemigo se dispara. Encadenar contraataques perfectos — los issen — es la cumbre del sistema, y lograrlos en cámara lenta es tan satisfactorio como parece.
Metro le da un 9 sobre 10 y lo describe como “fantásticamente seguro de sí mismo”. IGN va más lejos con un 10 perfecto. La única crítica recurrente: la cámara se confunde en espacios cerrados, y los jefes finales rozan la dificultad de FromSoftware sin avisar. Pero ninguna de las dos cosas empaña el veredicto general.
Kyoto feudal, mundo abierto y mitología japonesa
Way of the Sword es técnicamente un juego de acción rolero, aunque sólo la ropa, la espada y el guantelete tienen estadísticas. El verdadero peso del juego está en la exploración. La base de operaciones es una recreación en mundo abierto de Kioto del siglo XVI — desarrollada en consulta con los responsables de los edificios reales — que se va abriendo a medida que el jugador elimina la miasma oscura que la bloquea.
Los árboles de habilidades desbloquean capacidades que amplían las opciones de combate o añaden armas oni especiales: dagas sanadoras, fénix de fuego lanzados desde una flauta mágica. Los materiales recogidos — tela, hierro, almas de diferentes sabores — sirven tanto para mejorar estadísticas como para progresar en cada árbol. Coleccionarlos no se siente como una tarea rutinaria porque siempre hay algo concreto que ganar.
“La distancia entre tú y Miyamoto Musashi se aniquila. Hay momentos en los que todo lo demás desaparece.” — IGN, 10/10
El cuarto éxito consecutivo de Capcom en un año extraordinario
Way of the Sword no llega en el vacío. Capcom ha publicado en 2026 Resident Evil Requiem (89 en Metacritic), Pragmata (85) y ahora Onimusha con un 86 en PS5 y 82 en PC. Cuatro grandes lanzamientos en un año, cuatro victorias críticas. Es una racha sin precedentes para una compañía que ya superó los cuarenta años de historia.
La clave, según Metro, está en la variedad: secuelas, remakes, nuevas propiedades y resurrecciones de franquicias dormidas, todo mezclado con la misma confianza creativa. Onimusha: Way of the Sword es el ejemplo más claro de lo último. La compañía lo ha descrito como la base de una serie revivida, y las puntuaciones de crítica justifican esa ambición.
Puntuaciones Onimusha: Way of the Sword: Metacritic PS5 86 · OpenCritic 85 · IGN 10/10 · Metro 9/10 · Eurogamer 4/5 · Nintendo Life 9/10. El 94% de los críticos lo recomienda.
Lo que falla — y por qué no importa demasiado
La cámara es el punto más frágil del juego: en espacios cerrados, se pierde con frecuencia y puede desestabilizar el flujo del combate. La dificultad de los jefes finales también da un salto notable respecto al resto de enemigos — algunos críticos apuntan que el juego puede hacerse excesivamente largo sin ampliar suficientemente las opciones de combate.
Ninguna de esas críticas cambia el panorama general. Onimusha: Way of the Sword es el regreso más convincente que una saga dormida podría esperar: un juego que no sólo recupera lo que hacía especial al original, sino que lo supera en prácticamente todo lo que propone. Capcom no ha tardado veinte años en resucitar Onimusha sólo para conformarse con lo justo. Y los números de Metacritic lo confirman.

