Los españoles han decidido blindar sus cuotas. En julio de 2026, el 62,3% de las hipotecas sobre viviendas se firmó a tipo fijo, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Es el undécimo mes consecutivo en que la fija supera con claridad a la variable, que se quedó en el 37,7% de las operaciones. La preferencia por la estabilidad frente a la incertidumbre del euríbor —que cerró septiembre en el 3,247%, su nivel más alto desde julio de 2024— marca el comportamiento de un mercado hipotecario que entra en una fase nueva.
El tipo de interés medio de las nuevas hipotecas superó el 3% por primera vez en año y medio, hasta el 3,01%. Para las hipotecas fijas, el interés inicial medio fue del 3,03%, y para las variables del 2,97%. El plazo medio se situó en 26 años. Son cifras que reflejan un mercado donde el crédito es más caro, pero donde las familias siguen apostando por la compra de vivienda, eso sí, con la protección de un tipo que no cambiará durante toda la vida del préstamo.
El importe medio bate récords por el precio de la vivienda
La subida del precio de la vivienda está disparando el importe de las hipotecas y el endeudamiento de los compradores hasta niveles récord. En el segundo trimestre de 2026, los precios de las viviendas subieron un 12,2% interanual, según el INE. Si el piso vale más, la hipoteca es mayor, y la deuda de las familias crece en proporción.
En julio se constituyeron 43.372 hipotecas sobre viviendas, un 3,5% menos que en el mismo mes de 2025. La caída en el número de operaciones contrasta con el aumento del importe medio, lo que indica que quienes compran lo hacen por importes cada vez más elevados. Andalucía, Madrid, Cataluña y la Comunitat Valenciana acumularon el 65,4% de todas las hipotecas firmadas en el periodo.
El dato: El 62,3% de las hipotecas firmadas en julio fueron a tipo fijo. Es la opción dominante desde hace once meses, impulsada por el miedo a las oscilaciones del euríbor y por la búsqueda de certidumbre en un contexto de tipos al alza.
¿Por qué la fija gana y la variable pierde terreno?
La explicación es sencilla: protección. Después de las fuertes variaciones del euríbor en los últimos años —del 0,5% negativo de 2021 al 3,3% de 2026—, las familias prefieren saber exactamente cuánto pagarán cada mes durante los próximos 25 o 30 años. La hipoteca fija ofrece esa certidumbre, aunque el tipo inicial sea ligeramente superior al de una variable.
Los diferenciales de las hipotecas variables siguen siendo bajos —hay ofertas desde euríbor + 0,49%—, pero con el índice en el 3,3%, una variable con diferencial bajo parte de un tipo cercano al 4%. La elección entre fija, variable o mixta ya no se trata de rascar una décima en el TIN: la cuota se paga durante décadas, y la diferencia entre un tipo que puede subir y uno que está cerrado se mide en miles de euros a lo largo de la vida del préstamo.
«Con el euríbor cerca del 3,25%, la elección entre fija, variable y mixta pesa más que rascar una décima en el TIN: la cuota se paga durante décadas.»
Los bancos endurecen las condiciones
La caída del 3,5% en la firma de hipotecas en julio —la mayor en los dos últimos años— refleja también un endurecimiento de las condiciones crediticias. Las entidades son más selectivas con los perfiles de riesgo, exigen nóminas más altas y vinculación más estricta para ofrecer sus mejores tipos. Ibercaja pasó su TIN fijo del 2,30% al 2,55%, y Pibank movió su tramo fijo del 1,75% al 1,99%.
Para quien busca hipoteca en este contexto, la recomendación es clara: comparar ofertas, negociar vinculaciones y valorar si la estabilidad de la fija compensa el sobrecoste inicial. Con un euríbor que la banca prevé por encima del 3% durante todo 2027, la hipoteca fija se ha convertido en el refugio de quienes no quieren sorpresas en la cuota.
El mercado hipotecario español ha entrado en una nueva fase: menos operaciones, importes más altos y una preferencia clara por la estabilidad. La hipoteca fija ya no es una opción minoritaria —es la norma. Y mientras el euríbor siga en niveles de 2024, todo indica que seguirá siéndolo.

